El grabado académico
El grabado, considerado una de las más bellas artes gráficas, dentro del periodo virreinal -no dice Eduardo Báez Macias- se pueden distinguir, a grandes rasgos, tres épocas importantes en la historia del grabado:
- Siglo XVI, con predominio del grabado en madera o xilografía.
- Siglo XVIII, se caracteriza por la introducción, la divulgación y finalmente el predominio del grabado en metal
- Esta ultima se iniciaría con la escuela de Jerónimo Antonio Gil y la fundación de la Real Academia de las Bellas artes de San Carlos en el año 1783.
Las primeras gestiones para traer una imprenta a la Nueva España fueron hechas por Fray Juan de Zumárraga en 1533.
Se dice que el primer impresor que llegó a México fue un tal Esteban de Martín. Sin embargo, como no existen pruebas suficientes, es a Juan Pablos a quien se reconoce como primer impresor de la colonia.
obtenida de: https://http2.mlstatic.com/juan-pablos-primer-impresor-que-a-esta-tierra-vino-D_NQ_NP_21712-MLA20217480750_122014-F.jpg
Lllego en 1539 contratado por el tipogrfo aleman Juan Cromberg. Uno de los más notables trabajo de Juan Pablos fue el escudo de fray Alonso de Montúfar, impreso en 1554.
Obtenida de: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/7/71/Fray_Alonso_de_Mont%C3%BAfar_O.P.png/220px-Fray_Alonso_de_Mont%C3%BAfar_O.P.png
Los trabajos de grabado se concentraron en realizar escudos para ordenes religiosas, bandas decorativas, letras capitulares y frontispicios.
El arte del grabado fue incorporado en las clases de la Academia de San Carlos. Para impartir esta materia se contrata en Londres al grabador profesional George Periam(1853) quien pronto inicia su enseñanza de grabado en metal y en madera. Los estudiantes más destacados aparecen nombres como Miguel Pacheco, Luis G. Campe, Antonio Orellana, Valerinao Lara, principalmente.
José Guadalupe Posada
Curiosamente, el grabador mexicano más representativo no fue académico, se comenta que aprendió del tipógrafo y grabador José Trinidad Pedroza y con quien colaboró en la edición del periódico "El Jicote". Por cuestiones políticas tuvo que trasladarse a la ciudad de México en donde establecería un taller de donde salieron espléndidos grabados con temas de terror, risa, irónicos, políticos y sobre la vida misma.
Posadas trabajó en la publicación de portadas de pequeñas publicaciones como gacetas locales o cancioneros, también realizó pedidos particulares como invitaciones, actas de nacimiento, felicitaciones e incluso algunos retratos, de los que destaco mi obra favorita, tanto por la destreza de su elaboración por la calidad del dibujo y estilo, como por la singularidad de su tema.
A diferencia de los retratos que solía realizar, con tintes satíricos, cómicos. Esta obre titulada simplemente como "Retrato" presenta fuertes contrastes con un aire melancólico, la linea es fuerte y definida, sin una historia representativa de por medio. Quizá es una extraña elección, ya que el artista tiene temas polémicos de interés histórico, una experiencia enriquecida de técnicas y grandes alegorías mexicanas.
Posada fue un ilustrador de publicaciones políticas y culturales; participó en grupos de izquierda y en las misiones culturales formadas por Vasconcelos. Fue miembro fundador de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR, 1934) un grupo simpatizante de ideas nacionalistas y comunistas que propugnaba por un arte con función social.
También participe del Taller de Gráfica Popular (TGP, 1937) considera una de las organizaciones más importantes de artistas gráficos cuya misión a la cual cientos de artistas se agruparon era la de dedicar sus esfuerzos creativos para servir a las necesidades e intereses progresistas y democráticos del pueblo mexicano.
Consideraron así, que los grabados podían funcionar como una nueva versión del mural en otro "lenguaje", un mural que por su capacidad de circulación resultaba más atractivo.
El arte del grabado fue incorporado en las clases de la Academia de San Carlos. Para impartir esta materia se contrata en Londres al grabador profesional George Periam(1853) quien pronto inicia su enseñanza de grabado en metal y en madera. Los estudiantes más destacados aparecen nombres como Miguel Pacheco, Luis G. Campe, Antonio Orellana, Valerinao Lara, principalmente.
José Guadalupe Posada
Curiosamente, el grabador mexicano más representativo no fue académico, se comenta que aprendió del tipógrafo y grabador José Trinidad Pedroza y con quien colaboró en la edición del periódico "El Jicote". Por cuestiones políticas tuvo que trasladarse a la ciudad de México en donde establecería un taller de donde salieron espléndidos grabados con temas de terror, risa, irónicos, políticos y sobre la vida misma.
JG Posada’s Mexico City print shop circa 1900
Obtenido de wikipedia.com
Posadas trabajó en la publicación de portadas de pequeñas publicaciones como gacetas locales o cancioneros, también realizó pedidos particulares como invitaciones, actas de nacimiento, felicitaciones e incluso algunos retratos, de los que destaco mi obra favorita, tanto por la destreza de su elaboración por la calidad del dibujo y estilo, como por la singularidad de su tema.
Retrato, dibujo en Zinc 18.7x13.9,
José Guadalupe Posadas
obtenido de:http://museoblaisten.com/Obra/7226/Retrato
A diferencia de los retratos que solía realizar, con tintes satíricos, cómicos. Esta obre titulada simplemente como "Retrato" presenta fuertes contrastes con un aire melancólico, la linea es fuerte y definida, sin una historia representativa de por medio. Quizá es una extraña elección, ya que el artista tiene temas polémicos de interés histórico, una experiencia enriquecida de técnicas y grandes alegorías mexicanas.
Posada fue un ilustrador de publicaciones políticas y culturales; participó en grupos de izquierda y en las misiones culturales formadas por Vasconcelos. Fue miembro fundador de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR, 1934) un grupo simpatizante de ideas nacionalistas y comunistas que propugnaba por un arte con función social.
También participe del Taller de Gráfica Popular (TGP, 1937) considera una de las organizaciones más importantes de artistas gráficos cuya misión a la cual cientos de artistas se agruparon era la de dedicar sus esfuerzos creativos para servir a las necesidades e intereses progresistas y democráticos del pueblo mexicano.
Consideraron así, que los grabados podían funcionar como una nueva versión del mural en otro "lenguaje", un mural que por su capacidad de circulación resultaba más atractivo.
La litografía
En 1796 el impresor alemán Senefelder inventa un nuevo procedimiento para grabar mediante planchas de pizarra caliza: la litografía.
El mérito de haber introducido la litografía en México pertenece a don Manuel Eduardo de Gorostiza, célebre comediográfo, él fue quien ayudó a los italianos Claudio Linati y Gaspar Franchini para que obtuvieran los permisos y fondos necesarios del gobierno mexicano para transportar a México el equipo de un taller de litografía, ofreciendo a cambio enseñar gratuitamente este arte.
Ya en 1826 se ven publicadas sus primera litografías y de la escuela hubo excelentes dibujantes mexicanos: Pedro Gualdi, Casimiro Castro, J. Campillo, L. Landa, C. Rodríguez, Villasana, Placido Blanco y muchos otros. Entre los más distinguidos se encuentran los discipulos de Linati: el oaxaqueno José Gracida y un joven oficial del Estado Mayor de apellido Serrano.
Sin embargo, la publicación y aportación más significativa de Linati fue sin duda Trajes civiles, militares y religiosos de México de 1828. Es el primer inventario de tipos de personas mexicanas hecho por un extranjero. Es también uno de los primeros libros a color sobre México que se imprimieron, con cuarenta y ocho litografías pintadas a mano. El libro describe la gran diversidad de la sociedad mexicana de la época, creando el modelo que sería imitado después por ilustradores como Carl Nebel. El libro se tradujo al español y se publicó en México en 1956, con un prefacio de Manuel Toussaint.
Este libro muestra una serie de láminas con una interesante interpretación por parte de Linatti:
Carniceno Méxicano, Claudo Linatti (1830)
del libro Costumes civils, militaires et réligieux du Mexique(London, 1830)
Obtenida de: https://www.imer.mx/rmi/wp-content/uploads/sites/3/2015/04/3814.jpg
“Si se quisiera personificar la pereza y la suciedad, no se escogería un modelo mejor que un muchacho carnicero de México, que lleva la carne a sus clientes. Ya que las calles de la capital son largas, derechas, horizontales y están bien pavimentadas, el uso de caballos, carruajes y mulas se aplica a las menores necesidades de la vida, más quizá que en ninguna otra ciudad de continente, lo que prueba que los mexicanos tienen una decidida predilección por servirse de otras piernas que no sean las suyas. Sería un verdadero suplicio para un europeo recorrer una gran ciudad, toda la jornada, sentado en la grupa flaca y chipotuda de una vieja mula, sin poder siquiera extender las piernas a causa del tamaño de la albarda o de una tosca silla”.
Es posible observar una descripción no solo del oficio, sino de la calidad de la persona, la zona en la que se trabaja y del estilo de vida del México de la década de 1820-1830.
La fotografía
Con la creación de la Nueva España, muchos historiadores y expedicionarios de la época centraron su atención en ella. Sin duda, el explorador francés Claude-Joseph Désiré Charnay ( 1828-1915) fue de los más importantes debido a el diverso uso de técnicas durante su viaje en México.Llegó por primera vez a México en 1857, comenzando por Veracruz. Durante ese viaje, Charnay recorrió y fotografió Teotihuacán, Monte Albán, Mitla, El Tule, y Orizaba. Además fotografió varias ruinas mayas como Palenque, Izamal, Chichén Itzá, Uxmal, Sisal, Dzitas, Ticul, así como las ciudades de Mérida y Campeche. De esta expedición realizó dibujos y fotografías que le permitieron editar su primea publicación en el año de 1860: El álbum fotográfico mexicano.
Chichen Itza, la prisión.
Charnay, 1860
Fotografía de técnica colodón húmedo
Obtenida de: https://pueblosoriginarios.com/recursos/colecciones/charnay/imagenes/32.jpgPara 1863 y con financiamiento Francés, logra incluir sus mejores fotografías en su segunda publicación: Cités et ruines américaines.
Durante su segundo viaje logra llegar a Tabasco donde se realiza el descubrimiento arqueológico de la cidad maya de Comalcalco el 12 de septiembre de 1880. De esta expedición realizó litografías, fotografías y algunas publicaciones de artículos de interés arqueológico.
Cacamalco. Área Sur
Charnay, 1880
Fotografía de técnica colodón húmedo
Obtenido de: https://pueblosoriginarios.com/recursos/colecciones/charnay/imagenes/74.jpg





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